EXCLUSIVO PARA MAYORES DE 18 AÑOS La reunión en la sucursal del banco no ha podido ir peor , a pesar de haberse engalanado con sus mejores trapos y con un escote que quitaba el hipo. Si algo tiene, la menuda Frida De Klerk, son tetas. Una talla 92 de pecho, nada menos, repartidos en un metro 1,70 de estatura y una cintura de 62 cm. Pero nada, no ha bastado para convencer al director de la caja rural para demorar unos meses el vencimiento del pago de la granja. Por mucho insistir y jugar con las dos trenzas típicas de las muchachas de la región, Ronald van Vaart, no ha podido hacer la vista gorda, aunque otras cosa sí se le haya puesto más gorda que un gato castrado. —De verdad que me gustaría ayudarla, Srta. De Klerk, pero ya no podemos negar la realidad. O transfiere el pago adeudado antes de quince días o nos veremos obligados a embargarles la granja. Esto son lentejas. Yo no puedo hacer nada más, aunque quisiera sin meterme en problemas. Estoy casado, ¿sabe? Frida...
Intersante
ResponderEliminar