Cuentos licenciosos - El mago de Oz (Segunda parte de dos)
CONTENIDO ADULTO - PARA MAYORES DE 18 AÑOS El león acobardado. Con las torres de la Ciudad Esmeralda vislumbrándose en el horizonte al final del Camino de Baldosas Amarillas, un rugido ensordecedor rompe la alegre armonía de nuestra comitiva. —Marcharos de mis dominios, —ruge la voz desde el bosque revelando la imponente figura de casi dos metros de un león irguiéndose a dos patas — ¡u os jodo pá vino*! —Pero ¿quién cojones te crees tú para asustarme así a mi pobre Pototo? —grita Dorothy y se planta delante del león y sin mediar palabra le suelta un sonoro bofetón -buumm- en el hocico cuya sonoridad hubiese hecho palidecer de envidia a Bud Spencer. Para repartir hostias sin avisar y sin que nadie se la pida, la muchacha de Kansas siempre ha tenido buena mano . El león desarmado por la violencia del correctivo se viene abajo y agarrado al pico de la falda de Dorothy se echa a llorar como alma en pena. —Disculpadme bella señorita. Soy un mierda. No valgo ni para hacer sombra sin asust...