Cuentos licenciosos - El mago de Oz (Primera parte de dos)
CONTENIDO ADULTO - PARA MAYORES DE 18 AÑOS Prólogo. Muy lejos de Kansas. Yip, yip,yip. El incesante y ciertamente ridículo ladrar trae de vuelta a Dorothy al mundo de los conscientes. —¿Qué ha pasado? —intenta recordar la morena muchacha al tiempo que abre los ojos y aún mareada se inclina contra los restos del cabecero de su cama—. ¿Dónde están mi tanguita? Ajeno a las cavilaciones de su dueña, Pototo no deja de ladrar y mirar por la ventana de la casa. Ventana ahora vencida y a ras del suelo. En realidad, toda la habitación parece descoyuntada. Cuadros en el suelo, armarios abiertos y volcados, cajones desparramados con su ropa -la normal y la otra más sexy para ocasiones especiales-, su dildo favorito Big Putain rodando por el entarimado de madera, unas gastadas bolas chinas... Todo hecho un cristo. Bueno, no tanto, parece el estado normal de su habitación. Yip, yip, yip. —¡Basta ya Pototo, tampoco ha sido para tanto, joder! —tranquiliza la muchacha a su mascota ...