Nymphomaniac: Volumen 2 (Lars von Trier, 2013)
Nymphomaniac: Volumen 2 es una película dramática escrita y dirigida por Lars von Trier y secuela del volumen 1.
Dividida en dos volúmenes, está protagonizada por Charlotte Gainsbourg, Stacy Martin, Stellan Skarsgård, Shia LaBeouf y Christian Slater.
Originalmente, este largometraje y el volumen 1 se rodaron al mismo tiempo y se pretendía estrenarlas como una sola película. Debido a su duración, se dividieron en dos largometrajes.
Lars von Trier se reservó su visión (distinta a la estrenado en cines) para el montaje del director, que es la versión que volveré a reseñar.
¿De qué va esta tontería?
Joe (Charlotte Gainsbourg) continúa contándole a Seligman (Stellan Skarsgård) la historia de su vida. Joe vive con Jerôme (Shia LaBeouf) y su hijo Marcel y, de repente, pierde la sensibilidad sexual durante las relaciones sexuales. Joe busca sexo perverso, perversiones y sadomasoquismo con la esperanza de recuperar su deseo sexual.
Curiosidades:
- Charlotte Gainsbourg declaró en una entrevista con el Washington Post que Lars von Trier le pidió personalmente que grabara una versión de la canción Hey Joe para los créditos finales después de que él no pudiera conseguir los derechos de la versión de Jimi Hendrix, algo que ella aceptó de inmediato (os dejo la excelente versión al final de la reseña).
- Debut cinematográfico de Mia Goth quién conoció a su pareja Shia LaBeouf en este largometraje.
- Tanto Charlotte Gainsbourg como Stellan Skarsgård ven a Joe y Seligman como las dos mitades de Lars von Trier.
- Durante el estreno de la versión completa de Lars von Trier en Dinamarca, tres espectadores tuvieron que abandonar la sala durante la secuencia en la que Joe se practica un aborto.
- Cuando P va a la casa de Jerôme para cobrar su deuda, Jerôme no es interpretado por Shia LaBeouf, sino por otro actor.
- El diálogo completo entre Seligman y Joe ocupaba 90 páginas del guion.
Quizás una de las pocas escenas originales del largometraje.
Valoración:
⭐ de 5.
⭐ de 5.
Me esperaba mucho, muchísimo más de este volumen 2. Esperaba que viendo esta pseudocontinuación pudiera valorar mejor en conjunto la idea original del director.
Otra decepción y una confirmación innegociable; Lars von Trier es un triste.
Queda lejísimo aquel director que me entusiasmó con su largometraje Bailando en la oscuridad del año 2000 con la sorprendente Björk en el papel protagonista.
Es este volumen 2 como el volumen 1 una tontería abismal casi insultante.
Una exploración en la psique de los personajes completamente desastrosa. No hay Dios que entienda las motivaciones de ninguno de ellos.
Incluso el personaje de Seligman siendo el más entrañable, el más comprensivo, el adalid de la rectitud moral y el mejor esbozado durante más de cinco horas sucumbe a las caprichos del director/guionista en las escenas finales y acaba derivando en un esperpento irreconocible con la decisión de querer metérsela por el culo a la protagonista cuando está dormida.
¿Entonces para qué sirve todo el discurso moral de Seligman sobre encauzar y abrazar una nueva vida si lo que desea es lo mismo que cientos de hombres buscaban antes en Joe?
¿Para qué le intenta convencer una y otra vez de que es una buena persona, que es una mujer fuerte, decidida para luego estropearlo todo sacándose la polla?
¿Qué mensaje desea entregarnos el director? ¿que todo da igual?¿que no hay redención posible y que al final todo hombre desea metérsela a una ninfómana arrepentida?
¿Para eso hace falta 360 minutos?
Fallos de guion a mansalva. Enumero algunos de ellos:
- Seligman es un hombre versado en filosofía, religión, política, psicología, literatura y en cambio ¿no sabe quién era Ian Fleming? y ¿después sí sabe quién es James Bond? Un poco raro, ¿no?
- Joe rompe un papel en la reunión de adictas al sexo y después al marcharse la cuartilla sigue doblada y entera en su silla ¿No hay nadie en montaje que se fije en esos detalles?
- No entiendo el criterio del director para substituir a algunos actores para interpretar sus versiones adultas (Joe y Jerôme) pero no hacerlo en el caso de Christian Slater en el volumen 1 dónde está igual y no se han molestado ni en envejecerlo.
Hay escenas muy desagradables (y eternas en metraje) como el aborto que se realiza la protagonista en la cocina con otras ciertamente bien rodadas como la de los negros con las pollas erectas a ambos lados de la pantalla discutiendo con la protagonista en el centro.
Otra escena bien rodada y sumamente original es la escena donde Joe intenta ocultar, tapar, amputar en su casa todo aquello que le pudiera incitar al deseo como parte de su terapia para vencer su adicción al sexo.
En definitiva, no me ha gustado dónde el director parece más obsesionado en primeros planos de rabos y vaginas, en sermonear todo y a todos para entregarnos un final triste, cruel y nada satisfactorio por ilógico.
¿Qué me pareció la primera parte? Podéis leer mi reseña aquí.

Todos los personajes de las dos partes orgasmando.
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Gracias por la reseña de dos películas que no veré. No quiero metrajes en mi vida de un tío triste con múltiples paranoias que me venda como séptimo arte. Paso.
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