Emmanuelle. La lección del hombre - Emmanuelle Arsan
¿Quién era Emmanuelle Arsan?
Marayat Rollet-Andriane (nacida como Marayat Bibidh el 19 de enero de 1932 y fallecida el 12 de junio de 2005) fue una novelista francesa famosa por crear el personaje ficticio de Emmanuelle, una mujer que se dedica a la exploración de su propia sexualidad.
Marayat creció en el seno de una familia real siamesa; seis años más tarde, el país pasaría a llamarse Tailandia; veinticuatro años después, ella adoptaría el nombre de Rollet-Andriane y, once años más tarde, el de Emmanuelle Arsan.
Gracias a la fortuna en la que nació, Marayat tuvo el raro privilegio de formarse en el extranjero: estudió en Suiza, donde conoció a Louis-Jacques Rollet-Andriane, diplomático francés de la UNESCO Además de escribir los libros (supuestamente), Marayat trabajó como actriz y modelo, protagonizando películas de Hollywood llenas de glamour y otras menos glamurosas, literalmente fotografías de carácter pornográfico.
Emanuelle Arsan
La novela Emmanuelle fue publicada y distribuida clandestinamente en Francia sin el nombre del autor en 1959. En las ediciones sucesivas se le dio el apodo de Emmanuelle Arsan.
Aunque la novela a veces se insinuaba como una cuasi-autobiografía, se descubrió después que el autor era realmente su marido Louis-Jacques Rollet-Andriane.
¿De que trata la novela?
Hacer el amor a todas horas, de día o de noche, en cualquier circunstancia y con quien sea, ya sea él o ella, o ellos y ellas, con cualquiera que se lo pida y que a ella le guste: esta es la ley a la que obedece Emmanuelle cuando, a los veinte años, llega a Bangkok para reunirse con su marido ingeniero.
Así, en el marco exótico de una sociedad neocolonial, restringida y refinada, Emmanuelle, de la mano del italiano Mario, un maestro en las artes amatorias, irá limando sus reticencias para alcanzar al fin un universo de amor total: la Erosfera, a la que conduce la práctica de una sexualidad profundamente consciente y liberada de todo tabú.

Comparativa entre Sylvia Kristel (la Emmanuelle cinematográfica) versus la Emannuelle real.
Se parecen ambas mujeres como un huevo a una castaña.
Las aventuras de Emmanuelle se han llevado varias veces a la gran pantalla, pero fue la película dirigida por Just Jaeckin en 1974, y protagonizada por la actriz Sylvia Kristel, la que dio a conocer al personaje de Emmanuelle en todo el mundo.
El primer volumen apareció por primera vez en Tusquets Editores en 1985, y el segundo se hallaba agotado en el mercado español.
Originalmente, ambos libros formaban parte de un único volumen títulado Emmanuelle, pero numerosas vicisitudes en su primera edición francesa provocaron que se dividiera la obra en La lección del Hombre (primera parte) y La antivirgen (segunda parte).
⭐⭐ de 5.
La novela es una tomadura de pelo. Su final es un coitus interruptus escandaloso. No se puede decir ni que sea un final abierto, es que ni siquiera es un final. Es como detener un partido de fútbol en el minuto 32, a la salida de un córner. No tiene sentido alguno.
Aunque hay partes bastante inspiradas (la reflexión de Christopher, el mejor amigo de Jean, me parece la parte más original de la novela, ya que describe con gran honestidad y grafismo el torbellino de emociones de una persona obsesionada), en general, la novela es un tostón de proporciones siderales.
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"En vez de elogiarme pomposamente la belleza moral de su mujer, ¡que me diga mejor a qué sabe su sexo! ¡Que me describa qué hace ella con los dedos o con sus pechos para masturbarle a él! ¿Cómo se masturba ella? ¿Se masturba delante de otros? ¿A menudo? ¡Que este tonto me hable, Dios santo, del ojete de su mujer! Y también de su lengua. ¿Le chupa ella el miembro? ¿Con los labios, con la garganta? ¿Se traga luego el esperma? ¿Cuántas veces se lo traga a la semana? ¿Cuántas al día? ¿Le gusta el sabor? ¿Le ha preguntado él si el esperma sabe siempre igual, sea del hombre que sea? ¿Y el esperma de qué hombre, de todos los que ha probado, le ha gustado más? Debería proponerle que probara el mío. Y también que me masturbara. Y que me la chupara. Jean sabe muy bien que yo no aprovecharé para intentar tirármela. En todo caso, no la penetraré. Al menos, no por la vagina. No por completo. Sólo le rozaré la vulva. Y la penetraré muy poco. Meteré sólo el glande. No lo hundiré hasta el fondo. No enseguida. No más profundamente que si lo hiciera en su boca. Avanzaría con ligeros golpecitos. Sólo dos tercios. O poco más. Como si la enculara. La encularía el mismo día en que me la tirase. De todas maneras, si la penetro hasta el fondo de la vagina, cuando ya la haya hecho gozar, me retiraré a tiempo. Intentaré no eyacular cuando esté en lo más profundo de su sexo. Aunque ¿por qué no? ¿Qué importa si Emmanuelle tiene un hijo de Jean o mío? Además, si los dos le hacemos el amor todos los días, tarde o temprano se quedará embarazada, y ninguno de nosotros sabrá de quién es la criatura. ¿Es eso crucial? Evidentemente, para ella no. Para Jean, aún menos. En suma, que sólo lo es para mí. Me gustaría que fuera mi semen el que la fecundara. Hasta que no estemos seguros de que ella se ha quedado embarazada, será mejor que Jean sólo eyacule en la boca de su mujer. Yo, en cambio, en su útero, mañana y noche. Lo haré hoy mismo, de inmediato, en cuanto regresemos".
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Entiendo que en su día fuera una novela escandalosa, pero, a mi edad y tras haber leído mucha literatura erótica de más nivel, el despertar sexual de Emmanuelle, su curiosidad y sus motivaciones me resultan insoportablemente rancias.
Todas las conversaciones y divagaciones filosóficas entre la antipática Emmanuelle y el pedante Mario son insufriblemente aburridas.
A continuación os dejo un extracto de esta maravillosa parte.
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—¿Entonces, para usted, el único amor posible es el amor contra natura?
Acompañó su pregunta con una sonrisa afectuosa, destinada a asegurar que no pretendía incomodar a Mario. Pero no había ningún peligro: según su costumbre, él fue demoledor.
—Eso es una perogrullada. Y un pleonasmo. El amor es siempre contra natura. Es la antinatura absoluta. Es el crimen, la insurrección por excelencia contra el orden del uni-verso, la nota falsa en la música de las esferas. Es el hombre que se ha escapado del paraíso terrestre reventando de risa. Es el fracaso de los planes de Dios.
—¡Y a eso lo llama moral! —bromeó Emmanuelle.
-¡La moral es lo que hace hombre al hombre! No lo que le hace objeto alienado, cautivo, esclavo, eunuco, penitente o bufón. El amor no ha sido inventado para envilecer, para dominar ni para hacer temblar. No es el cine del pobre ni el tranquilizante del ansioso, no es una distracción, ni un juego, ni un opio, ni un juguete. El amor, el arte del amor carnal, es la realidad del hombre, la orilla sin acechanzas, la tierra firme, la única patria verdadera. Todo lo que no es amor transcurre para mí en otro mundo, el mundo de los fantasmas. Todo lo que no es amor transcurre para mí en sueños y en un sueño abominable... ¡Sólo vuelvo a ser hombre cuando me estrechan otros brazos! iEste grito de clarividencia de Don Juan ha sido oído y comprendido por muchos otros, por diferente que fuera la calidad de su genio. Usted hablaba de ascetismo: eso es efectivamente el erotismo para algunas sectas hindúes, un deber.
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Y yo que pensaba que la pseudofilosofía erótica de Xaviera Hollander era barata. Qué inocente fui.
Creo ser la primera persona que se ha leído de verdad y no se ha saltado las casi setenta páginas de ese espantoso capítulo cinco, que contiene los pasajes más anodinos, presuntuosos y vacíos de sentido que he leído en toda mi vida. No me podéis decir que leer el extracto no ha sido una tortura.
Solo rescato el primer capítulo y las últimas cinco páginas del final a pesar de su espantoso no-final.
En fin, leeré la segunda parte, puesto que compré el pack de las dos novelas y me parece injusto lapidar al autor por una decisión del editor.
Quizás todo cobre sentido en esta segunda parte (que no era tal en realidad)...
Cartel no censurado de la adaptación cinematográfico.
Tráiler de la adaptación cinematográfica del año 1974.
Tráiler de la adaptación cinematográfica del año 2024.
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Hahaha, es una novela muy aburrida con una fama inmerecida.
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